Paradojas mediáticas a raíz del 11 de julio

Por Miguel Alfonso Sandelis

Si Cuba tiene un gobierno fallido, si el pueblo no quiere el socialismo ni la Revolución, y si los hechos del 11 de julio estuvieron marcados por la represión policial, entonces:


¿Por qué circularon en las redes sociales como imágenes de las protestas en Cuba fotos de una manifestación en el malecón de la ciudad egipcia de Alejandría y de los festejos en Buenos Aires por la victoria en la Copa América?


¿Por qué se publicó en las redes un video con la falsa información de la toma de Camagüey y de que el primer secretario del partido en la provincia había sido secuestrado?


¿Por qué se divulgó la falsa noticia de que el ICRT y Radio Progreso habían sido tomados, lo cual nunca ocurrió?


¿Por qué se divulgó una foto de una multitud junto al monumento al Maine, cual si fueran opositores, cuando realmente eran revolucionarios?


¿Por qué se divulgó una imagen anunciada como de saqueos en Cuba durante las protestas, cuando realmente fue tomada en Sudáfrica?


¿Por qué el medio de prensa La Nación, de Argentina, publicó una foto de “opositores” manifestándose, cuando realmente eran revolucionarios?


¿Por qué circulan imágenes en facebook de disturbios callejeros, supuestamente en La Habana, cuando los hechos mostrados ocurrieron en Londres?


¿Por qué Fox borró de un video de una manifestación revolucionaria, los textos de los carteles para afirmar que era una manifestación opositora?


¿Por qué CNN publicó una foto de una manifestación supuestamente opositora, cuando realmente eran trabajadores revolucionarios del Ministerio de Economía y Planificación?
¿Por qué se usó la imagen de una mujer revolucionaria con una bandera cubana, como si fuera una opositora?


¿Por qué se publicaron tantos carteles sobre protestas posteriores al 11 de julio, que nunca ocurrieron?


¿Por qué se insistió en divulgar que las manifestaciones fueron pacíficas, cuando en la mayoría primó el vandalismo y la agresión, 44 tiendas del país fueron asaltadas por los manifestantes y muchos revolucionarios fueron víctimas de los hechos vandálicos, incluyendo un buen número de policías que recibieron heridas?


¿Por qué se usaron dos videos de represión policial en Brasil y uno en Cataluña como si fueran de la policía cubana?


¿Por qué se divulgó la imagen de un niño ensangrentado, como si fuera cubano, cuando realmente era venezolano, víctima de una banda terrorista?


¿Por qué circuló en las redes el asesinato a sangre fría de un joven, como si fuera en Cuba, cuando el acento de los que hablan y el barrio donde se produjo el hecho son evidentemente extranjeros?


¿Por qué se divulgó en las redes una foto de personas orando arrodilladas en una calle ante la policía, cuando la imagen fue tomada en Nicaragua?


¿Por qué se divulgó un video de personas armadas con palos, bajándose de guaguas, y no su precedente de las manifestaciones armadas con palos, piedras, botellas, cocteles molotov y armas blancas, que atacaron a revolucionarios indefensos, provocando una elevada cantidad de heridos?


¿Por qué se divulgaron tantos videos donde solo se mostraba la acción policial y no la acción que la provocó?


¿Por qué se divulgaron asesinatos de personas a manos de la policía, que posteriormente fueron desmentidos por declaraciones de las mismas personas?


¿Por qué se publicaron listas de desaparecidos que nunca existieron, en las que aparecían nombres como el del Presidente del ICAIC?


¿Por qué se cuestionan los arrestos en Cuba por los hechos vandálicos y no fueron cuestionadas las más de cien detenciones por el asalto al Capitolio de Washington el pasado seis de enero?


¿Por qué se viraliza en las redes sociales la actuación policial en Cuba tras los hechos vandálicos, mientras ocupan poco espacio las decenas de muertos a manos de la policía colombiana, o la represión de los carabineros en Chile, o los continuos excesos de violencia de la policía estadounidense sobre las minorías étnicas?


¿Por qué se publicó una imagen de Raúl Castro descendiendo de un avión con la noticia de que abandonaba el país, cuando tal imagen fue tomada de un viaje suyo a una cumbre de jefes de estado en Costa Rica en el año 2015?


¿Por qué ABC informó falsamente que había renunciado el viceministro del Interior, publicando una foto del director de la revista Verde Olivo?


¿Por qué se clamó en las redes por una intervención humanitaria en Cuba, y no en países como Estados Unidos, Brasil, Italia, España, Francia, Ecuador y Colombia, donde la cantidad de fallecidos de Covid por cien mil habitantes y la letalidad han alcanzado índices muy superiores a Cuba?


¿Por qué la gran prensa de Occidente no se hizo eco de la denuncia del Canciller cubano de que una compañía radicada en Miami generó la etiqueta SOS Cuba dirigida a dañar la votación de la Asamblea General de Naciones Unidas contra el bloqueo a Cuba, y que, para ello, esta compañía recibió un certificado del gobierno republicano de la Florida que le permitía actuar con fondos estaduales y sus principales operadores políticos han recibido financiamiento del Departamento de Estado y de la USAID?


¿Por qué se cuestionó el hecho de que Cuba cerrara internet en los días más críticos, cuando la incitación a la violencia y al caos por esa vía alcanzaba niveles nunca vistos; y no se cuestionó a Twitter por permitir que operadores políticos usaran en su plataforma etiquetas, grupos de robots y trolls, que son coordinados con medios automatizados, para inundar las redes en la campaña contra Cuba, incluso con llamados al magnicidio y a la violencia, violando sus propias reglas; ni se cuestionó el uso de la aplicación @Clubhouse desde la plataforma Apple para organizar a la contrarrevolución y recibir instrucciones por esta vía; ni se cuestionó el hackeo a Cubadebate y a otros portales digitales de medios de prensa nacionales?


¿Por qué en los medios digitales Cubita Now y Periódico Cubano se publicó un video sobre fosas comunes para fallecidos por la Covid-19, con la falsa noticia de que era en Cuba?
¿Por qué se promovió tanto en las redes la masividad de las protestas en Cuba los días 11 y 12 de julio, y no las mucho más masivas movilizaciones revolucionarios del día 16 en varias provincias del país, en las que, solo en La Habana, participaron más de cien mil personas?


¿Por qué se hizo viral en las redes la propuesta del canal humanitario y no el rechazo al bloqueo y a las 243 sanciones económicas impuestas a Cuba por Trump y mantenidas por Biden en medio de la pandemia?

Ante tantas evidencias, todo parece indicar que las noticias en los medios digitales y las redes sociales sustituyen a la realidad, cuando se trata de Cuba.

Publicado por Bufa Subversiva

Cubanos, martianos, revolucionarios y socialistas de nacimiento.

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